La NASA está realizando un estudio para ver la posibilidad de usar propulsión de rayos de energía para enviar cohetes al espacio.

Un sistema de propulsión con rayos termales involucraría rayos láser de microondas sobre un recibidor en el cohete. El recibidor y generador de calor transferirá la energía de la radiación sobre un líquido propulsor, casi seguro de hidrógeno, convirtiéndolo en gas calientes que empujaría la nave.

El más pequeño sistema láser tendría de 25 a 100 megawatts de poder mientras que un sistema de micro ondas tendría de 100 a 200 megawatts.

Sistemas de rayos de energía podrían ser útiles para colocar micro satélites en la órbita baja de la Tierra, para estudiar cambios en altitud o para hacer más lentas a las naves espaciales mientras descienden hacia la tierra. Sin embargo, la tecnología podría ser usada en el futuro para enviar misiones a la Luna, otros planetas, o turismo espacial.

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