E. O. Wilson, estudia el mundo de las hormigas y otros pequeñas criaturas; escribe con gran entusiasmo sobre la manera en que grandes o pequeñas criaturas son interdependientes. “El mundo los necesita, urgentemente” es el inicio de su carta a un joven científico. Su conferencia nos recuerda que la maravilla y la creatividad son el centro de la vida científica. Edward Osborne Wilson es ampliamente conocido por su trabajo en evolución y sociobiología.
Julio C. Palencia

Estoy a punto de entregarles unos apuntes extraídos de un libro que estoy preparando llamado “Carta a un joven científico”. Creí apropiado presentarlo, sobre la base de mi extensa experiencia en la enseñanza, dando asesoría a científicos provenientes de una gran variedad de campos de estudio. Y creo que les gustaría escuchar algunos de los principios que he desarrollado a lo largo de esa enseñanza y asesorías.

Empezaré por decirles, particularmente a los más jóvenes, que vayan tan lejos como puedan en el camino que han elegido. El mundo los necesita, urgentemente. La humanidad está ahora por completo dentro de la edad tecno-científica. No hay punto de vuelta.

Varía entre las mismas disciplinas, digamos, astrofísica, genética molecular, inmunología, microbiología, salud pública, el cuerpo humano como simbionte, estudios del medio ambiente. El conocimiento en ciencia y en medicina se duplica cada 15 o 20 años. La tecnología crece a un ritmo semejante también. Tanto la ciencia como la tecnología invaden ya, como que están sentados aquí, cada aspecto de la vida humana.

Así es la velocidad del cambio en la revolución tecno-científica, así de asombroso son sus cambios y giros, que nadie puede predecir el resultado que tendremos incluso dentro de una década.

Crédito: Wikipedia

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Llegará un momento, por supuesto, cuando el crecimiento exponencial de los descubrimientos y nuevo conocimiento, que inició en realidad en el siglo xv, llegue a un pico máximo y luego decaerá, pero eso no es algo que les preocupe ahora. Esta  revolución continuará en crecimiento al menos por varias décadas más. Nuestra condición humana será radicalmente distinta a lo que es hoy. Los campos tradicionales de estudio seguirán creciendo y al hacerlo crearán nuevas disciplinas.

Con el tiempo, toda la ciencia será una descripción continua, una explicación de redes, principios y leyes. Es por esto que requieres no sólo una especialidad, sino ampliar tu conocimiento a otros campos, ya sea relacionados o distintos a tu elección inicial.

Mantén tus ojos abiertos y tu cabeza dando vueltas. La búsqueda de conocimiento está en nuestros genes.  Fue colocado allí por nuestros ancestros más distantes, los que se esparcieron por todo el mundo y nunca será truncado. Para comprender y utilizar este conocimiento sanamente, como parte de una civilización que todavía debe evolucionar, se requiere una población mucho más grande de personas científicamente capacitadas, como ustedes. En educación, medicina, leyes, diplomacia, gobierno, negocios y media.

Nuestros líderes políticos requieren al menos cierto grado de conocimiento científico, del cual carecen tremendamente hoy  -no aplaudan, por favor. Sería mucho mejor para todos si estuvieran preparados antes de llegar a la oficina de gobierno en lugar de aprender allí sobre la marcha. Es por eso que debes actuar por tu cuenta, sin importar qué tan lejos llegues en el laboratorio, ser maestro durante toda tu vida.

Hablaré rápidamente, antes que nada, de un tema que es tanto un acierto como una barrera potencial para una carrera científica. Si tus habilidades matemáticas no son muy buenas, no te preocupes. Muchos de los más exitosos científicos hoy son, matemáticamente hablando, semi-letrados.

Una metáfora será útil aquí: Allí donde los matemáticos, estadísticos y teóricos de elite con frecuencia la hacen de arquitectos al expandir los dominios de la ciencia, el resto, la gran mayoría, de científicos de ciencia aplicada, incluyendo una gran cantidad de los que podrías considerar de primera fila, son los que trazan el mapa del terreno, exploran las fronteras, crean carreteras y construyen edificios.

Algunos me han considerado temerario, pero ha sido un hábito personal hacer a un lado el miedo a las matemáticas cuando hablo de científicos candidatos. Durante los 41 años de enseñanza de biología en Harvard, he visto, tristemente, como estudiantes brillantes se alejaban de una carrera científica, o aún evitaban tomar cursos no obligatorios de ciencia, debido al temor de fallar. Esta fobia a la matemática ha privado a la ciencia y la medicina de grandes cantidades de talento que es tan necesario allí.

Aquí tienes como relajar tus ansiedades, si las tienes: Entiende que las matemáticas son un idioma con reglas, como cualquier otro idioma, igual que el lenguaje verbal, con su propia gramática y su sistema lógico. Cualquier persona con una inteligencia promedio que aprenda a leer y escribir matemáticas en un nivel elemental tendrá, como sucede en el lenguaje verbal, poca dificultad en comprender los fundamentos matemáticos de la mayoría de disciplinas científicas.

Mientras más esperes en convertirte al menos en semi-letrado, más difícil será dominar el idioma de las matemáticas, como sucede en cualquier otro idioma verbal, pero puede aprenderse a cualquier edad. Hablo como una autoridad en el tema, ya que yo mismo soy un caso extremo. No cursé álgebra sino hasta que ingresé en la Universidad de Alabama. No lo enseñaban antes.

Llegué al cálculo alrededor de los 32 años, cuando era profesor de Harvard, donde me sentía poco confortable en las clases con los estudiantes, que tenían un poco más de la mitad de mi edad. Un par de ellos eran estudiantes de un curso que yo impartía en biología evolutiva. Me tragué el orgullo y aprendí cálculo.

Descubrí que en ciencia y sus aplicaciones lo que es crucial no es la habilidad técnica, sino la imaginación en todas sus aplicaciones. La habilidad de formar conceptos con imágenes de entidades y procesos guiados por la intuición. Descubrí que los avances en ciencia raramente provienen de tu habilidad para conjurar imágenes de proposiciones y ecuaciones matemáticas frente a una pizarra. Comúnmente surgen de la imaginación y trabajo duro, durante el cual el razonamiento matemático puede ser o no relevante. Las ideas surgen cuando una parte del mundo real o imaginado se estudia por sí mismo.

De importancia principal es un conocimiento amplio y bien organizado de todo lo que se considera entidad relevante y procesos involucrados en la rama que deseas investigar. Cuando algo nuevo se descubre,  es lógico que uno de los pasos a seguir sea encontrar los métodos matemáticos y estadísticos para analizarlo mejor. Si este paso resulta ser muy difícil para la persona o equipo que realizó el descubrimiento, entonces un matemático puede incorporarse al equipo como colaborador.

Considera el siguiente principio, el cual llamo modestamente Principio de Wilson 1: Es mucho más fácil para los científicos, incluyendo a los investigadores médicos, requerir colaboradores matemáticos y estadísticos, que para los matemáticos y estadísticos encontrar científicos para que usen sus ecuaciones. Es importante, al elegir la dirección que deseas tomar en ciencia, seleccionar el tema que te interesa profundamente y concentrarte en ello.

No olvides el Principio de Wilson 2: Para todo científico, ya sea investigador, técnico, maestro, administrador o persona de negocios, en cualquier nivel de competencia matemática, existe una disciplina en ciencia o medicina para la cual su nivel es suficiente para alcanzar la excelencia.

Daré rápidamente algunos principios más que serán de mucha utilidad para organizar su educación y su carrera o, si eres maestro, cómo puedes mejorar tu propia enseñanza y asesoría a científicos jóvenes. Al elegir un tema para realizar una investigación novedosa o desarrollar experiencia de clase mundial, forma parte de una disciplina que sea escasamente solicitada. Descubre la oportunidad por medio de qué tan pocos estudiantes o investigadores tienes a tu lado.

Esto por supuesto no quita el enfásis en el requerimiento esencial de capacitación amplia o el valor de aprender por ti mismo en programas de investigación que ya existen, de alta calidad.  Es importante contar con mentores dentro de estos programas exitosos, hacer amigos de tu edad para apoyo mutuo. Sin embargo, en todo esto, busca la manera de escapar y encontrar un campo de investigación o tema que no sea todavía popular.

Hemos visto una demostración de esto en las platicas que me precedieron. Es la forma más rápida y posible que ocurran los avances, tal y como se miden en descubrimientos, por investigador y por año. Posiblemente has escuchado el dicho militar para juntar a los soldados: marcha hacia donde suenen las balas. En ciencia, lo exactamente opuesto es lo correcto: aléjate del sonido de las balas.

El Principio de Wilson 3, entonces, es: aléjate del sonido de las balas. Observa a distancia, pero no entres en combate. Crea tu propia lucha. Una vez hayas logrado ser especialista en algo y en la profesión que amas, y tengas una oportunidad segura,  el potencial de tener éxito será mucho mayor si estudias lo suficiente como para ser un experto.

Hay miles de temas profesionalmente delimitados en toda la física, química, biología y medicina. Y también en las ciencias sociales, donde es posible en corto tiempo adquirir estatus de autoridad. Cuando el tema es poco llamativo para otros, puedes con diligencia y trabajo duro convertirte en la autoridad mundial en ese tema.

El mundo necesita este tipo de experiencia y recompensa a las personas que la tienen. La información existente y lo que tú mismo descubras puede al principio parecer escaso y difícil de relacionar con otros cuerpos de conocimiento. Si ese es el caso, bien. ¿Por qué debe ser difícil y no fácil?

Esta respuesta merece ser establecida como el Principio de Wilson 4. En el intento de realizar algún descubrimiento científico, cada problema es una oportunidad y mientras más difícil el problema mayor la importancia de su solución.

Esto me lleva a una categorización básica sobre como se realizan los descubrimientos científicos. Los científicos, entre ellos los matemáticos puros, siguen alguno de estos dos caminos: primero, en los descubrimientos recientes un problema se identifica y se busca una solución. El problema puede ser relativamente pequeño, por ejemplo, ¿en qué parte del crucero inició la contaminación de norovirus? O un problema mayor, ¿cuál es el papel de la materia oscura en la expansión del universo? Al tiempo que se busca la respuesta, otros fenómenos son descubiertos y otras preguntas requieren respuesta.

La primera de las dos estrategias es similar a un cazador que busca en la selva su presa y  en el camino encuentra otras posibles presas. La segunda estrategia de investigación es el estudio amplio de un tema en busca de fenómenos desconocidos o patrones de fenómenos conocidos, como lo hace un cazador y que llamamos “el trance del naturalista”, el investigador está abierto a cualquier cosa interesante, cualquier “presa” sobre la que valga la pena hablar. La investigación no se realiza para solucionar un problema, sino para ubicar problemas que valga la pena solucionar.

Las dos estrategias de investigación, de investigación original,  pueden ser descritas en el principio final que les daré: para cada problema en una disciplina determinada de ciencia, existe una especie, entidad o fenómeno ideales para su solución.  Y a la inversa, para cada especie, entidad o fenómeno, existen problemas importantes cuya solución pasa idealmente por ellos.  Descubre cuales son. Encontrarás tu propio camino para descubrir, aprender y enseñar.

En dos décadas veremos avances dramáticos en prevención de enfermedades, salud y calidad de vida. Toda la humanidad depende del conocimiento y práctica de la medicina y la ciencia en que te especializarás. Has elegido un llamado que poco a poco te dará satisfacción, y al final, una vida con satisfacción.  Les agradezco que me hayan escuchado esta noche.

Traducción: Julio C. Palencia

Versión en inglés tomada de: http://www.ted.com

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